FABRICACIÓN DE MICRO EMULSIONES BITUMINOSAS APLICANDO TÉCNICAS DE DISMINUCIÓN DEL TAMAÑO DE LAS PARTÍCULAS DE LIGANTE

FABRICACIÓN DE MICRO EMULSIONES BITUMINOSAS APLICANDO TÉCNICAS DE DISMINUCIÓN DEL TAMAÑO DE LAS PARTÍCULAS DE LIGANTE

De manera muy sencilla, podemos decir que una emulsión bituminosa es una dispersión de un líquido (fase dispersa) en forma de pequeñísimas gotas en el seno de otro líquido (fase continua) con el que no es miscible. Para poder dividir las partículas de betún hasta tamaños del orden de micras, se necesita la energía y fuerza de cizalla que proporciona generalmente un molino coloidal.

El funcionamiento de un molino coloidal es comparable con una bomba centrífuga, en la que los productos entran por el centro a una velocidad y salen por su extremo a una mayor.

Con el molino de emulsiones aprovechamos esa velocidad superior para conseguir a la salida, una presión más elevada capaz de dividir el betún en partículas más pequeñas (micelas) y éstas al estar rodeadas del agua emulsionante evitan que se unan de nuevo, dando como resultado final, lo que conocemos por emulsión. Si conseguimos reducir el tamaño de la partícula de ligante lo suficiente, podremos conseguir las denominadas micro emulsiones bituminosas con tamaños de partícula inferiores a 4 µm (1 µm= 1 millonésima de metro).

Ecoasfalt ha incorporado a su planta de fabricación de emulsiones bituminosas un molino coloidal capaz de alcanzar estos tamaños de partículas.

El objetivo que se busca a la hora de fabricar emulsiones con este tamaño de partículas es una mejora en la calidad de las emulsiones, favoreciendo la envuelta con el árido en microaglomerados en frío y una mayor estabilidad al almacenamiento.

Durante el almacenamiento de una emulsión, en una primera etapa, se produce el cremado o la sedimentación. Como cremado se conoce el aumento de concentración en la parte superior de la emulsión, mientras que la sedimentación es el aumento en la parte inferior. Posteriormente aparece la floculación, caracterizada porque los glóbulos se ponen en contacto, pero aún están parcialmente protegidas por la película del emulgente y mantienen su forma. Después de este fenómeno, aparece la coalescencia, que es un fenómeno irreversible. El principal factor que determina la estabilidad al almacenamiento de una emulsión es el tamaño de la partícula.

Para analizar el tamaño de la partícula obtenida tras el paso por el molino coloidal, se realiza un ensayo granulométrico con un medidor láser que determinará la calidad de la fabricación de la emulsión.

En Ecoasfalt hemos realizado una medición de la granulometría de partículas obtenidas con la nueva tecnología de molienda incorporada al proceso de fabricación y las hemos comparado con las mediciones tomadas con el antiguo sistema, obteniendo unos resultados bastante reveladores que determinan la mejora cualitativa de las emulsiones.