La terminología siempre puede ser motivo de pequeñas imprecisiones en un ámbito de actividad con un carácter tan marcadamente técnico como el nuestro. Al mismo tiempo, los servicios que prestamos a partir de la fabricación y aplicación de productos como el aglomerado asfáltico repercuten en el día a día de buena parte de la ciudadanía, por lo que nunca está de más tomarnos un momento para aclarar conceptos y resolver algunas dudas habituales para el profano. Nos proponemos arrojar luz sobre la diferencia entre términos tan comunes como pavimento y asfalto, que a veces pueden ser confundidos y empleados de manera inadecuada.

Podemos decir, en sentido amplio, que pavimento es toda aquella superficie construida con un propósito específico, generalmente con la intención de acondicionarla con unas características adecuadas para el tránsito que vaya a soportar, ya sea de personas o de cualquier tipo de vehículos, sin olvidar los usos mixtos. De hecho, si acudimos al diccionario de la Real Academia Española, la entrada dedicada a ‘pavimento’ redirige directamente a ‘suelo’.

De esta manera, es pavimento tanto el suelo que podemos encontrar en el interior de un edificio como en el exterior; en las aceras o en las calzadas de la ciudad, y por supuesto también en las vías interurbanas. Aquí es donde conectamos directamente con el área de trabajo de Ecoasfalt. ¿Pero podemos hablar indistintamente, al referirnos a carreteras, de pavimento o asfalto? La respuesta, nuevamente, es no.

En primer lugar, podríamos decir que uno es el resultado y otro el material empleado para conseguirlo. En este sentido, el pavimento de una carretera puede estar fabricado a partir de diversos materiales, habitualmente de composición asfáltica, pero no exclusivamente. Por otro lado, merece la pena añadir que incluso cuando hablamos de asfalto, en realidad es posible distinguir entre materiales que presentan formulaciones y aplicaciones diversas, como los que conforman la gama de productos que manejamos aquí en Ecoasfalt: mezclas bituminosas en caliente, microaglomerados en frío, emulsiones asfálticas… toda una familia de productos que nos permiten ofrecer la mejor solución para las múltiples casuísticas posibles.

Esperamos que este post te haya servido para tener un poco más claros los conceptos a emplear cuando hablamos de algo tan presente en nuestra rutina diaria como son las carreteras.

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR